Hay recetas para que dure el amor? Uno de mis pacientes se venía preguntando si había algún secreto o alguna receta para mantener la armonía en su pareja a lo largo del tiempo. Les voy a ir contando lo que fuimos pensando, pero ya les voy anticipando que una de las primeras conclusiones a las que arribamos es que riéndose de si mismos, del otro y de ambos, los problemas se iban atravesando y lograban poder respirar armonía.
Algunos creen que las parejas funcionan porque tienen 'química', por qué no? Pero en general, no es una cuestión de suerte, sino más bien de lo que cada uno de los integrantes de esa pareja aporta a ese vínculo para que les haga bien.
Con mi paciente, al que voy a llamar Darío, observamos cuán importante es el diálogo. Es decir, la importancia de que exista una comunicación fluida que sería algo distinto al'hablar por hablar'. Darío se dio cuenta que ese diálogo era algo que se construía en el día a día. Hablando y escuchando desde la confianza y la verdad. No tendría tanto que ver con pasarse un parte diario ni con la comunicación virtual ni de emoticones. Sino de construir un espacio para hablar de lo que le pasa a cada uno, donde haya lugar para la escucha y la opinión, desde el respeto, sin ataques ni acusaciones. Un lugar de intercambios. Darío relataba que solían aparecer los malos entendidos. Esas tan habituales confusiones que suelen generar peleas.
Por ello, es tan importante estos espacios donde primen las charlas cara a cara y la posibilidad de escucharse y mirarse, y así evitar que los problemas se agraven. Observamos que el poder acompañar y sentirse acompañado facilita la resolución de conflictos, la comprensión y el respeto por cómo es el otro. Darío se percató que se produce algo de una especie de adaptación al otro, tal vez, tolerancia, pero que ante cuestiones no tan relevantes, facilita la falta de conflictos (preferencias culinarias, horarios) porque siempre hay distintas formas de hacer y pensar. En vez de pulsear para ver quien gana, generar un marco para poder negociar. Pudimos encontrar que en su relación pareja, una de las claves es la confianza, y que por ejemplo no debe ser vulnerada, por el hoy tan conocido celular que cada vez se apodera más de las personas y en consecuencia de las parejas.
No olvidemos que a veces los silencios y las mentiras desgarran las relaciones. Es un trabajo diario mantener sana una relación, un trabajo donde prima el mirar al otro, escucharlo, saber qué le pasa, cuáles son sus miedos y deseos Es como si hubiese un contrato que se renueva con frecuencia y hace de ese vínculo, un vínculo sano y fuerte. Es siempre un contrato singular y propio de cada pareja.