Un 3 de diciembre de 1895 nacía Anna Freud, hija de Sigmund, quien también fue psicoanalista.
Les comparto un fragmento de las correspondencias que Sigmund le escribe a su hija en 1920:
Mirándote me doy cuenta de lo viejo que soy, porque tienes exactamente la misma edad que el psicoanálisis. Los dos me han causado preocupaciones, pero en el fondo espero de tu parte más alegrías que de la suya.
Se dice que esta frase muestra la profundidad y el valor de la relación entre psicoanálisis y la filiación que Freud atribuye al rol que Anna representará en la historia de esta disciplina, como hija, pero también como una de las fundadoras del psicoanálisis de niños.