Vamos a tomar esta interesante frase de la antropóloga Rita Segato, 'los hombres están programados para la guerra y las mujeres para la vida'. Esta idea se asocia rápidamente con la idea de que los hombres necesitan constantemente mostrar su fuerza, su capacidad de control y su poder.
De lo contrario, suelen experimentar una gran frustración, y decaimiento de su potencia. Como si eso pusiese en duda su masculinidad. Y de las mujeres que se espera?
De las mujeres siempre se esperó que 'den vida' La sociedad ya tiene estos instituidos, esperamos que los hombres 'muestren y demuestren su fortaleza' y que las mujeres sean esas personas 'suaves y femeninas que dan vida'.
Pero, por suerte, los seres humanos podemos registrar cómo estamos programados y desactivar ese chip impuesto. Cada vez, los varones se encuentran con mayor rechazo a la posibilidad de verse parecidos a quienes cometieron grandes crueldades. Podemos, entonces, desmontar estos mandatos instituidos y construir nuevas y diversas formas.
Desmontar estos dispositivos de violencia, ya naturalizados, en las costumbres, y construir otros discursos.