No hay día que atienda que no escuche a algún paciente que haciendo referencia a sus relaciones con sus pares, ya sea en el trabajo o en la pareja, reflexione sobre los acuerdos y desacuerdos que surgen...y aparecen algunas preguntas e ideas más comunes y a veces erróneas...
"Somos muy distintos, no creo que nos podamos llevar bien", "Y si pensamos diferente, nos podremos poner de acuerdo?" "Ah...como elegimos los mismos caminos para resolver los problemas, seguro que nos vamos a llevar bien". O "cómo puede ser que discutamos si estamos diciendo lo mismo?
"Podríamos decir que esto se cumple siempre?
Nunca está de más observar con difentes anteojos las mismas escenas, nos ofrece diferentes modos de avanzar. Van apareciendo distintas alternativas, y unos cuantos matices que nunca habíamos visualizado de un mismo color.
Por diferentes atajos, con diferentes movimientos podemos lograr un mismo objetivo, y hasta por qué no descubrir nuevas apuestas.
No tenemos que ser iguales, no somos iguales, ni tenemos que pensar parecido ni opinar lo mismo para poder compartir.
Me gusta la idea de dejarse ser