{"componentChunkName":"component---src-templates-post-js","path":"/articulo/2020/12/14/contame-un-cuento","result":{"data":{"post":{"id":"-b99e185e-fb54-59aa-983a-41417b5dc535","author":{"name":"Lic. Laura Milberg"},"title":"Contame un cuento","mainImage":{"asset":{"fluid":{"base64":"data:image/jpeg;base64,/9j/2wBDAAYEBQYFBAYGBQYHBwYIChAKCgkJChQODwwQFxQYGBcUFhYaHSUfGhsjHBYWICwgIyYnKSopGR8tMC0oMCUoKSj/2wBDAQcHBwoIChMKChMoGhYaKCgoKCgoKCgoKCgoKCgoKCgoKCgoKCgoKCgoKCgoKCgoKCgoKCgoKCgoKCgoKCgoKCj/wAARCAAOABQDASIAAhEBAxEB/8QAGAAAAgMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAUEBgf/xAAjEAACAQQCAAcAAAAAAAAAAAABAgMABAURBhITIjFBYZHx/8QAFwEAAwEAAAAAAAAAAAAAAAAAAQIDBf/EAB0RAAEEAgMAAAAAAAAAAAAAAAEAAhEhAwQiMWH/2gAMAwEAAhEDEQA/AMvw2AgveM3VxcSdboAFNj236UuteNtNNLD4nVomCllOwd0zwmbkxMjWxQOJB1VtbI+6Yx5LG293KTazmcEeZWADH5FZ3Jkye7RonxQsnwPK2c6pH0dGQOrM4GwaKutybXPGO7nWVGCCMBW0ND9oqQ2HiimLcc0v/9k=","aspectRatio":1.45821325648415,"src":"https://cdn.sanity.io/images/kh4vo064/production/67fdcd8a30bab7c788974cfc51162f5c2d4b0076-506x347.jpg","srcSet":"https://cdn.sanity.io/images/kh4vo064/production/67fdcd8a30bab7c788974cfc51162f5c2d4b0076-506x347.jpg?w=127&h=87&fit=crop 127w,\nhttps://cdn.sanity.io/images/kh4vo064/production/67fdcd8a30bab7c788974cfc51162f5c2d4b0076-506x347.jpg?w=253&h=174&fit=crop 253w,\nhttps://cdn.sanity.io/images/kh4vo064/production/67fdcd8a30bab7c788974cfc51162f5c2d4b0076-506x347.jpg 506w","srcWebp":"https://cdn.sanity.io/images/kh4vo064/production/67fdcd8a30bab7c788974cfc51162f5c2d4b0076-506x347.jpg?fm=webp","srcSetWebp":"https://cdn.sanity.io/images/kh4vo064/production/67fdcd8a30bab7c788974cfc51162f5c2d4b0076-506x347.jpg?w=127&h=87&fit=crop&fm=webp 127w,\nhttps://cdn.sanity.io/images/kh4vo064/production/67fdcd8a30bab7c788974cfc51162f5c2d4b0076-506x347.jpg?w=253&h=174&fit=crop&fm=webp 253w,\nhttps://cdn.sanity.io/images/kh4vo064/production/67fdcd8a30bab7c788974cfc51162f5c2d4b0076-506x347.jpg?fm=webp 506w","sizes":"(max-width: 506px) 100vw, 506px"}}},"publishedAt":"2020-12-14T16:31:55-03:00","body":[{"children":[{"text":"Los cuentos....esas historias que se cuentan a los niños, plagadas de personajes fantásticos, de seres irreales que intervienen en aventuras extraordinarias, como las de 'Érase una vez' y / o en 'El país de nunca jamás'.","_type":"span","marks":[]}],"style":"normal"},{"children":[{"text":"Poseen fantasías universales, en el tiempo y en el espacio y ofrecen a la imaginación del niño nuevas dimensiones a las que le sería imposible llegar por sí solo. Aunque son relatos anclados en la fantasía, en realidad hablan de aspectos reales de la vida, de problemas cotidianos, de grandes conflictos psicológicos, que toman forma de situaciones cotidianas.","_type":"span","marks":[]}],"style":"normal"},{"children":[{"text":"El cuento permite confrontar la realidad mediante la fantasía de lo irreal, esta paradoja es la entrada al acceso directo del niño consigo mismo. 'Los cuentos de hadas son exploraciones espirituales y por lo tanto, lo más parecido a la vida real, puesto que revelan la vida humana vista o sentida desde el interior' es así como los describe Lewis Carroll. ","_type":"span","marks":[]}],"style":"normal"},{"children":[{"text":"A veces el niño puede no captar el contenido del cuento a nivel consciente, pero sí lo hace en el registro inconsciente gracias al lenguaje simbólico que metaforiza los pensamientos y sentimientos, llevándolos fuera de su contexto original. Lo que no nos permitimos decir ni decirnos, ya está dicho, lo dicen las Hadas por nosotros y nos invitan a apropiarnos del pensamiento sin culpa ni remordimiento. Es un lenguaje simbólico, claro está, pero como el simbolismo del lenguaje permite entrar en contacto con lo simbolizado sin tener que nombrarlo. ","_type":"span","marks":[]}],"style":"normal"},{"children":[{"text":"Así, el niño, puede conectarse con sus deseos imperiosos que demandan satisfacción inmediata, puede gestionarlos y tramitar sus urgencias internas si se presentan convenientemente simbolizadas. Los chicos se identifican con el personaje del cuento tanto en sus aspectos dulces y delicados como en los malvados y atroces, depositados en los relatos, pudiendo así aceptar el dualismo esencial de la naturaleza humana que hace que placer y dolor vayan de la mano.","_type":"span","marks":[]}],"style":"normal"},{"children":[{"text":"El Cuento de Hadas es de gran utilidad para la elaboración de conflictos que hacen sufrir al niño si no encuentra donde depositarlos. El conflicto envidioso, por ejemplo, está presente en multitud de cuentos. Los celos, la envidia, la rivalidad no sólo fraterna, sino también hacia los propios padres... el cuento actúa como herramienta terapéutica que permite elaborar la angustia.¿Qué no decir de la madrastra? Este personaje que posibilita hacer una disociación entre los dos aspectos de la figura materna y vivirlo sin culpa.","_type":"span","marks":[]}],"style":"normal"},{"children":[{"text":"Se trata de separar (disociar) a la 'madre buena' que gratifica y colma de placer, esto es, la madre pre-edípica; de 'la madre mala' que frustra y niega el acceso al padre investido de la fantasía edípica de la niña.  Cuando para la niña, la relación con su madre es complicada y difícil de manejar, viene en su ayuda la figura de la madrastra perversa, que se hace cargo de todos aquellos aspectos contradictorios y generadores de culpabilidad. Es, entonces, una disociación de los aspectos malévolos de los bondadosos, para poder así sentir la protección de estos últimos.","_type":"span","marks":[]}],"style":"normal"},{"children":[{"text":"Toda la hostilidad depositada en la madrastra, rescata a la madre buena de la rabia y los deseos destructivos. Pero ¿para qué sirven los cuentos de Hadas además de para todo lo dicho? Sirven para leer.... y la lectura sirve para distanciarnos de nuestra realidad primaria y visceral, y poder acceder a un registro humanizante que brinda  recursos  para no quedar atrapados. Los seres humanos accedemos al lenguaje y este nos permite narrar historias y cuentos, dando así nuevos sentidos al caos; contamos historias, y así podemos hablar sobre lo que tememos, por ejemplo, sobre la muerte. ","_type":"span","marks":[]}],"style":"normal"},{"children":[{"text":"Tal vez, si fuésemos inmortales, no contaríamos historias.  Leer y contar historias 'sirve' para saber contarse la vida. Y si en la infancia hay cuentos de Hadas, en la vida adulta hay libros","_type":"span","marks":[]}],"style":"normal"}]},"categorias":{"nodes":[{"title":"Autores célebres"},{"title":"Reflexiones"},{"title":"Humor"}]}},"pageContext":{"slug":"contame-un-cuento"}},"staticQueryHashes":["1259243551"]}